2 members
Cuando las corporaciones lo tomaron todo y la justicia se convirtió en palabra olvidada, una nueva estirpe de guerreros emergió de las fronteras desoladas. Somos Almogavars, nuestra determinación inquebrantable nos guía contra las mismas fuerzas que intentaron doblegarnos. Aur, Aur, Desperta Ferro!
Fue durante el siglo XXV cuando una serie de eventos trascendentales impulsó a la población civil de la Tierra a embarcarse en una era de expansión colonial sin precedentes. El continuo descubrimiento de puntos de salto, el primer contacto con los Banu (la primera raza alienígena conocida) y la drástica reducción de costos en la exploración y colonización de otros sistemas, motivaron a muchas familias a buscar oportunidades y una vida mejor* más allá de la Tierra.
Familias enteras de granjeros y, principalmente, mineros y trabajadores industriales, se asentaron en sistemas como el UDS-2445-3-09, posteriormente denominado Nexus. La abundancia de recursos mineros en este sistema permitió que todos tuvieran la oportunidad de explorar sus planetas y reclamar yacimientos para su propia explotación.
Sin embargo, en el año 2468, la UNE (United Nations of Earth) tomó una decisión drástica: expropiar todas las explotaciones a las familias que con tanto esfuerzo las habían levantado. Inmediatamente después, puso en subasta los derechos de explotación de todo el sistema. Aunque la historia oficial atribuye esta decisión a problemas presupuestarios de la UNE, la realidad es que la corporación Hathor Group ganó dicha subasta. Se rumorea que varios altos cargos de la UNE se embolsaron cuantiosas comisiones y aseguraron un generoso plan de jubilación en Hathor Group.
Las agresivas técnicas de explotación de la corporación dejaron los planetas del sistema Nexus completamente desolados y apenas habitables. La poca población que quedó, para poder subsistir, se vio obligada a organizarse en bandas de salteadores. Estas bandas penetraban en los dominios de las corporaciones en busca de los recursos necesarios para la supervivencia de sus familias. Durante estas incursiones, que solían durar varios días, podían refugiarse en los parajes planetarios o asteroides más recónditos, o en las profundidades del vacío. La instrucción necesaria para esta vida ya la poseían de su antigua profesión como mineros, donde la dureza de las condiciones les había enseñado a adaptarse a entornos hostiles y carentes de recursos vitales.
Tras varias generaciones viviendo bajo este nuevo estilo de vida, al que las corporaciones y la UNE los habían empujado, quedó patente que se había forjado un auténtico espíritu guerrero en esta comunidad de mineros. Llegaron a un punto en el que no sabían vivir de otra manera que no fuera hostigando a los sectores corporativistas. Con el tiempo, se autodenominaron Almogavars, traducción inglesa del pueblo de la antigua historia medieval de la Tierra que corrió un destino similar. Adoptaron también su grito de entrada en combate: “Aur, Aur, Desperta Ferro!” (¡Escucha!, ¡Escucha! ¡Despierta hierro!).
Los Almogavars se caracterizan por ser tropas de choque e infiltración que ejecutan principalmente asaltos a pie mediante despliegues terrestres, aéreos y/o espaciales. Aunque cuentan con recursos limitados, son unidades de acción rápida de reducido tamaño capaces de asestar duros golpes en infraestructuras críticas y flujos logísticos. No obstante, siempre evitan la confrontación directa con organizaciones corporativistas de mayor tamaño y recursos.
It was during the 25th century that a series of momentous events propelled Earth’s civilian population to embark on an unprecedented era of colonial expansion. The continuous discovery of jump points, the first contact with the Banu (the first known alien race), and the drastic reduction in the costs of exploring and colonizing other systems, motivated many families to seek opportunities and a better life beyond Earth.
Entire families of farmers, and primarily miners and industrial workers, settled in systems like UDS-2445-3-09, later named Nexus. The abundance of mineral resources in this system allowed everyone the opportunity to explore its planets and claim discovered deposits for their own exploitation.
However, in the year 2468, the UNE (United Nations of Earth) made a drastic decision: to expropriate all exploitations from the families who had built them up with such effort. Immediately after, they put the exploitation rights for the entire system up for auction. Although official history attributes this decision to UNE budgetary problems, the reality is that the Hathor Group corporation won the auction. It’s rumored that several high-ranking UNE officials pocketed substantial commissions and secured generous retirement plans with Hathor Group.
The corporation’s aggressive exploitation techniques left the planets of the Nexus system completely desolate and barely habitable. The small remaining population, in order to survive, was forced to organize into bands of raiders. These bands would penetrate corporate domains in search of the resources necessary for their families’ survival. During these raids, which usually lasted several days, they could take refuge in the most remote planetary landscapes or asteroids, or in the depths of space. The necessary skills for this life were already ingrained from their former profession as miners, where the harsh conditions had taught them to adapt to hostile environments lacking vital resources.
After several generations living under this new lifestyle, into which corporations and the UNE had pushed them, it became clear that an authentic warrior spirit had been forged in this community of miners. They reached a point where they knew no other way to live than by harassing the corporatist sectors. In time, they called themselves Almogavars, an English translation of a people from ancient Earth medieval history who met a similar fate. They also adopted their battle cry: “Aur, Aur, Desperta Ferro!” (Listen!, Listen! Wake up iron!).
The Almogavars are characterized as shock and infiltration troops who primarily execute ground assaults through terrestrial, aerial, and/or space deployments. Although they have limited resources, they are small, rapid-action units capable of delivering heavy blows to critical infrastructures and logistical flows. Nevertheless, they always avoid direct confrontation with larger and better-resourced corporatist organizations.
Page Under Construction. Please check back soon!
Page Under Construction. Please check back soon!