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Sembrando el Futuro, Honrando el Pasado.
En el año 2750, la visión de la United Empire of Earth (UEE) se extendía hacia las estrellas, pero para muchos en Latinoamérica, la promesa de ese futuro galáctico aún se sentía distante. En aquellas vibrantes ciudades, un grupo de amigos, apasionados por la exploración espacial y herederos de una rica tradición de navegación y ciencia, compartían un sueño. Entre ellos se encontraban ingenieros aeroespaciales, pilotos audaces, y sagaces científicos de datos, representando una diversidad de talentos y visiones, todos unidos por una misma inquietud. Ellos serían los corazones fundadores de lo que se convertiría en la Federación Quetzal.
Una noche estrellada en órbita sobre la Tierra, a bordo de una modesta Drake Cutlass Black, una nave civil versátil y accesible en aquellos tiempos, este grupo de amigos compartía sueños y preocupaciones. Veían el potencial de la UEE, pero también la ausencia de una voz latina fuerte y unida en ese nuevo escenario galáctico. Temían que la riqueza cultural y el talento de su región quedaran relegados ante el avance de las potencias tradicionales.
Fue en esa conversación de medianoche, bajo la inmensidad del cosmos, que germinó la idea de Federación Quetzal. No buscaban la confrontación ni la exigencia, sino una estrategia más sutil y poderosa: la demostración silenciosa de la excelencia. Decidieron crear una organización que no pidiera un lugar, sino que lo construyera con trabajo, innovación y resultados. Comenzaron reclutando. Sabían que en sus alrededores se albergaba un tesoro de talento inexplorado. Utilizaron redes académicas, foros de pilotos, comunidades de ingenieros y científicos, buscando individuos con habilidades excepcionales, una ética de trabajo sólida y una pasión compartida por el futuro espacial. Este reclutamiento inicial sentó las bases para las futuras divisiones de la Federación.
Los ingenieros aeroespaciales del grupo, con su visión estratégica, se enfocaron en reclutar mentes brillantes para la División de Ciencia (Hypatia) y la División de Minería (Adamantino). Buscando ingenieros, geólogos, químicos y expertos en materiales, atrayéndolos con la promesa de investigación de vanguardia y la oportunidad de aplicar sus conocimientos para el beneficio de la humanidad y la expansión de la UEE. El nombre Adamantino, en honor al metal indestructible, reflejaría la solidez y la inquebrantable dedicación de esta división, mientras que Hypatia simbolizaría la búsqueda del conocimiento científico.
Los pilotos audaces y carismáticos, con su talento para conectar con la gente, lideraron la formación de la División de Exploración (Mercator) y la División Militar/Seguridad (Espartaco). Reclutaron pilotos audaces, navegantes experimentados y estrategas militares, inspirándolos con el espíritu de descubrimiento de Mercator y la valentía indomable de Espartaco. Prometieron aventura, desafíos y la oportunidad de forjar un legado en las estrellas, construyendo los pilares de la exploración y la seguridad de la Federación.
Los científicos de datos, con su habilidad para analizar información y anticipar tendencias, se encargaron de construir la División de Comercio/Logística (Turgot Nexus) y la División de Carreras (Ícaro). Atrajeron a expertos en logística, economistas, comerciantes astutos y pilotos de carreras excepcionales, convenciendo a todos de que la eficiencia, la innovación y la velocidad serían las claves del éxito en el nuevo universo económico y competitivo de la UEE. Turgot Nexus se convirtió en el corazón logístico de la Federación Quetzal, estableciendo redes comerciales robustas y sistemas impecables para el flujo constante de bienes, recursos e información a lo largo de la UEE. Reconociendo la diversidad de necesidades en el transporte, Turgot Nexus se organizó en subdivisiones especializadas:Más allá de sus logros públicos y su creciente reputación en la UEE, ciertos capítulos de la historia de la Federación Quetzal permanecen velados, envueltos en discreción y confidencialidad. Se rumorea que miembros clave de la Federación, provenientes de todas sus divisiones – Hypatia, Adamantino, Mercator, Espartaco, Turgot Nexus e Ícaro – han participado en operaciones especiales de alta prioridad, utilizando las capacidades únicas de Turgot Nexus Paladin y Turgot Nexus Nautilus. Se dice que estas misiones, llevadas a cabo con sigilo y precisión, han sido fundamentales para proteger los intereses de la Federación, asegurar acuerdos estratégicos y consolidar su posición en la galaxia. Aunque los detalles de estas operaciones permanecen en la sombra, su impacto se siente en la solidez y el prestigio inquebrantable de la Federación Quetzal, un testimonio de la dedicación y el valor de sus miembros más comprometidos.
Desde sus humildes inicios, con una pequeña nave y un grupo de fundadores visionarios, la Federación Quetzal creció orgánicamente, atrayendo talento de toda la región. No ofrecían promesas vacías ni discursos grandilocuentes, sino oportunidades reales para crecer, contribuir y dejar una marca en la historia de la UEE. Su enfoque en la excelencia, la innovación y el valor del trabajo bien hecho se convirtió en su sello distintivo.
Poco a poco, la Federación Quetzal comenzó a ser reconocida. Sus divisiones Mercator, Adamantino, Turgot Nexus, Espartaco, Hypatia, y la División Ícaro, y las subdivisiones Paladin y Nautilus, se destacaron en sus respectivas áreas, superando a organizaciones más antiguas y establecidas. La UEE y otras corporaciones empezaron a buscar activamente la colaboración de la Federación Quetzal, reconociendo su eficiencia, profesionalismo y la calidad excepcional de sus miembros.
La Federación Quetzal, nacida de una conversación de medianoche bajo las estrellas y fundada por visionarios de Latinoamérica, se convirtió en un faro de esperanza y un ejemplo de éxito. Demostraron que la grandeza se construye con visión a largo plazo, trabajo duro y la sabiduría de reconocer y potenciar el talento, sin importar el origen. Su historia es un testimonio de que incluso los comienzos más humildes pueden dar lugar a organizaciones poderosas y trascendentes, capaces de abrir caminos para generaciones futuras.
Hoy, en el año 2955, la Federación Quetzal sigue siendo un referente de excelencia y diversidad en la UEE, un legado construido sobre la visión de aquellos fundadores y el talento de toda la región.
Nuestras Intenciones:
La Federación Quetzal existe para contribuir de manera significativa al progreso y la prosperidad de la UEE a través de la especialización y la excelencia en diversas áreas clave:
Nuestros Motivos:
La Federación Quetzal surge de una profunda convicción y una serie de motivos fundamentales:
Nuestra Visión:
Visualizamos un futuro en el que la Federación Quetzal sea reconocida como una organización líder en la UEE, sinónimo de excelencia, innovación y compromiso. Aspiramos a:
Estas Reglas y Guías son un documento dinámico que podrá ser enmendado y actualizado según sea necesario para adaptarse a la evolución de la Federación Quetzal y del entorno galáctico. Las enmiendas y actualizaciones serán aprobadas por el Consejo de Liderazgo de la Federación Quetzal.
Estas Reglas y Guías son el fundamento de la operación y la conducta de la Federación Quetzal. Su cumplimiento por parte de todos los miembros es esencial para asegurar el éxito continuo de nuestra organización y para honrar el legado de nuestros fundadores. Al adherirnos a estos principios, reafirmamos nuestro compromiso con la excelencia, la innovación y la construcción de un futuro próspero para la Federación Quetzal y la UEE.